Y tú, ¿ tú qué me prometes?

escrita por Un siervo de Cupido dedicada a Señor Smith

viernes 5 febrero 2016    3.07 corazones

Las primeras líneas de una historia son las más vacías porque los primeros pasos siempre son los más difíciles. Es ahora cuando ya no camino sola, cuando pienso en ti. En la razón de por qué he empezado a usar la palabra nosotros inconscientemente. Cuando me preguntan por qué lo hago les digo que tú, y solamente tú eres la razón de mi felicidad. Cuándo esos mismo me preguntan que por qué tú simplemente les digo que nadie elige de quien se enamora. Porque si lo hiciéramos ya no podría llamarse amor. Al principio piensas que las historias de amor solo ocurren en los cuentos de hadas y princesas. Es por ello que nunca creí en los príncipes azules. Nunca, hasta que apareciste tú. Cosas del destino, el caprichoso destino que quiso que fueses tú, él que estaba en aquel soportal un 7 de febrero. El destino y sólo él decidió que aquella tarde tenía que llover como si nunca antes lo hubiera hecho. El destino otra vez, propuso que debías compartir con aquella joven de cabellos cobrizos tu taxi. Y fue ese mismo destino el que me hizo amarte. Porque el destino al igual que un pájaro puedes cortarle las alas y no tardará en dejar de volar. Un pájaro débil se dejaría caer, esperaría ser recogido por unas manos cariñosas como las tuyas. Uno fuerte y caprichoso como él se esforzaría en buscar una manera de librarse de su condena. Cuando al destino le cambias las reglas del juego tiene que aprender a jugar, tiene que tomar el camino complicado y si le cortan las alas, con el paso del tiempo aprenderá a volar con dificultades añadidas. Por eso decidí seguir sus directrices, sin miedo y sin saber que se había tomado la molestia de elegir al hombre de mi vida. Te amo y no sé muy bien la razón. Porque amar es tan simple y tan complicado al mismo tiempo. Amarte es sentir que mi corazón ya no late si el tuyo no está a mi lado. Cuándo me preguntan que es amor simplemente no respondo porque sé que de hacerlo no tendría los suficientes días en mi vida para explicarlo. Amarte es verte sonreír sabiendo que yo soy la razón de esa sonrisa. Amarte es que me susurres al oído que me quieres sin condiciones. Amarte es sentir tus ojos clavados en los míos rodeados de un silencio que sólo tú y yo entendemos. Amarte es seguir sintiendo un nido de mariposas en mi estómago cada vez que te veo, igual que el primer día y sonreír para mis adentros porque tengo la suerte de tenerte. Realmente eres la suerte de mi vida. Amarte es no medir el tiempo, porque nada importa si tú estás conmigo. Amarte es no dormir porque la realidad es mejor que mis sueños. Amarte es confiar en ti, en que todo saldrá bien. Te entregué todas las llaves del candado de protegía mi corazón porque sabía que sólo tú sabrías como utilizarlas sin dañar ninguna cerradura. Y te escribo esto porque dicen que es hoy es San Valentín, no saben lo que dicen. Para mí San Valentín es cada día que pasa y tú estás ahí y ya van 372 días. Cada día que tus labios y los míos son uno. Cada día que me llamas guapa porque te da la gana. Cada día que me abrazas sin pensar. Cada día que coges de la mano y me invitas a soñar. Quiero que sepas que nunca me había conocido a mí misma hasta que llegaste a mi vida, rompiendo todos mis planes, mis esquemas, enseñándome a vivir como nunca antes lo había hecho. Y aunque suene egoísta me gusta como soy cuando estoy contigo. Me gusta cuando río sin razón, me gusta cuando te miro sin saber por qué, me gusta besarte porque solo en tus labios encuentro la verdadera razón de amarte como te amo. Y la gente sigue queriendo saber qué es amar. Porque el amor no son rosas ni bombones, porque el amor es cosa de dos. Y los demás siguen siendo figurantes en nuestra historia, donde los verdaderos protagonistas somos nosotros. Y sí, te entrego todo cuanto soy porque el amor es así de altruista y te regalo mi amor eterno sin prisa pero sin pausa. No quiero ningún punto y final en nuestra historia de príncipes y princesas. Tan solo prometo amarte como nunca, tan solo prometo amarte para siempre, porque solo tú eres mi príncipe azul, porque solo tú eres la razón de mi sonrisa. Y tú, ¿tú, qué me prometes?


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