Vuélvete como el papel que no se rompe

escrita por La náyade de oro dedicada a A todas las mujeres del mundo

miércoles 13 febrero 2008    3.20 corazones

Me acuerdo yo una tarde

que me sentía muy mal

pensando que mi enamorado

me acababa de dejar.

Todavía siento esas palabras

que me dijo con frialdad

que en mi corazón perduran

y que jamás podré olvidar.

Me dijo que no me quería

y que nunca ma iba a amar

que los besos que me daba

no los sentía de verdad.

Me quiso hacer muy feliz

pero no lo pudo lograr

porque había una chica

que le hizo reaccionar.

Antes sentía amor

ahora solo amistad

antes mi único pensamiento,

ahora un amigo más.

Aquel día en que lo perdí

no me quería recordar,

ni mis besos, mis caricias,

ni mi forma de mirar.

Me dijo sus últimas palabras

que me acabaron de matar,

que no me quería ni ver,

que este era nuestro final.

Desde el día que no lo tuve

no me volví a enamorar

pensando que no habría hombres buenos

y que no los podría encontrar.

Ahora y para siempre

yo necesito callar

para estar con mi dolor

y vivir en soledad.

Todo el daño que me hizo

fue como un punzante cristal

que me tocó el corazón

y me empezó a sangrar.

Cuando él me enamoró

se acabó mi libertad

pero ahora mis grades alas

se desplegaron para vola.

Voy a dar un consejo

a las chicas que se sientan mal

a aquellas almas solitarias

que las acaban de dejar.

Que hay que ser muy fuerte

y no dejarse llevar

que la gente que ama

es porque te quiere de verdad.

No te enamores nunca

no te enamores jamás

que los ojos de una chica

no los pueden ver llorar.


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