TUS BESOS

escrita por BORRASCA dedicada a a mi esposa Maria Mercedes

miércoles 3 febrero 2016    2.00 corazones

Ciudad de Quart de Poblet a 3 de febrero de 2016 Estimada María Mercedes : No sé per que tartamudeo al escribirte, no sé per que me sabe todo a cielo, cuando tus besos levantan el vuelo para trazar melódicos trinos. No sé, mas ¿ lo sabré ? Esfuerzo feble, que amenaza nuestra felicidad i nuestro anhelo. A veces caminamos sin consuelo, sedientos como auténticos humanos. Yo siento en ellos el mas profundo un fuego ardiente, que me consume en llamas cada día si me impides nadar en tu corriente; ¿ te imaginas por ventura mi alegría si mañana te encuentro cara a cara i quedasen besos aun ? Yo quisiera besarte en la madrugada, i hacerme como el agua, transparente, pera caminar unidos mutuamente, hasta el día final de la llamada. Te prometo luchar contra nuestra fuerza y salvar nuestro amor, dejando tu idílica sonrisa enamorada. El viento que me besa y me toca extiende el tu perfume entre les flores, y llega justo allí, justo a las rocas donde te voy pintar de mil colores con la clara verdad en esta boca y la palabra amor entre esplendores. La voz que me besa es la voz de los arboles cuando el otoño comienza a recoger sus cosas, al menos eso aprendo y, otras veces es mi sombra; aquello que intento dejar atrás. Quisiera besar de otra manera, claro que sí; ser la siesta de los niños en el verano. La voz que me besa es la voz que soy yo mismo, en un de estos años descargados, De una profunda melancolía. Deja que tus besos pasen al horizonte que vistan su piel de espuma y agua y su falda de música y relente matinal que asciendan hasta el origen de los tiempos donde el sol acaricia con sus besos rosados el resto de la nieves de las montañas. Deja que tus besos escalen la cima del silencio, que es destrencen en música y canciones; que vayan del latido mineral de la destinación, al aliento del río estremecido. Deja que sea relámpago de la noche, solitario en el desierto de los pechos, o caricia infinita de ternura. Con un galope de corceles grises, cruzaron la vida de todos nuestros sueños, y nos dejaron la fiebre en las pupilas, la lenta procesión de les imágenes. La tarde se agota, sobre el crepúsculo azul de la memoria de aquel cielo azulado. La nostalgia de tus besos entre los labios, que irradian esplendores de dóciles gramáticas, el aroma de un bosque florido bajo una lenta lluvia que el cielo nos regala. Y fue todo tan breve como un vuelo de golondrinas, en la afable pausa de la tarde. Con tus besos me queda la paciencia de sorprenderme de la vida, poco a poco, como un esqueleto abrigado fuera a desnudar el su cuerpo en la memoria de las gentes. Aprendo dudas que apenas sí recordaré, mañana cuando el sol acalore, el color que les arrancan de la vida. Creo no equivocarme, cuando digo simplemente las verdades delante el rincón deshabitado y triste; nada es igual a tu silencio que apenas se atreve a decirme. Sin nada mas aquí me despido , tu amado : Josep Manuel


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