Te quiero, ahora y siempre

escrita por Bábabara dedicada a Carlos

miércoles 5 febrero 2014    5.00 corazones

Dicen que el arte de amar es el más preciado y excepcional que existe, el que nos envuelve y nos protege de la sociedad en que vivimos. No todos hemos amado ni hemos sido amados, pero os aseguro que aquellas personas que logran jugar al juego del amor, son las más felices.

Yo, puedo declararme como una persona feliz, y todo es gracias a ti Carlos. Aun recuerdo el día que nos conocimos, puede que conocerse en una discoteca no sea la forma más romántica de iniciar tu vida con alguien, pero no pasa ni un solo día en el que no agradezca haberte conocido. Desde el primer día que te conocí, rompiste mis esquemas, me hiciste sentir especial y poco a poco conseguiste volverme un poco más loca cada día.

He de decir que yo no te buscaba, yo solo me preocupaba por salir de fiesta con mis amigas y ver quien se llevaba a más tíos en una noche, incluso teníamos unos turnos estipulados de a quien le tocaba liarla cada fin de semana. Lo único que me preocupaba para entonces, era triunfar y ser la reina de la noche. Pero desde el primer momento que te vi, supe que eras diferente, que no eras como los demás.

Me enamoraste Carlos, tardaste exactamente trece días en robarme el primer te quiero, trece días en lograr que perdiera completamente la cabeza por ti, trece días en convertirte en la persona más importante de mi vida. Me enseñaste que el tiempo es relativo, y que no son los años los que juntan a las personas, si no las ganas de estar juntos. Aprendí a caminar de tu mano sin importarme el resto del mundo, a mirar de frente sin importar el pasado y lo más importante, aprendí a quererte con todas tus virtudes y defectos, a quererte tal y como eres. Y es que, eres la persona más maravillosa que existe. Siempre había escuchado que la perfección no existe, puede que sea cierto y no exista una perfección mundial, pero para mí, la perfección eres tú. A día de hoy, me sigues teniendo hechizada, me pierdo en tus ojos verdes cada vez que te miro, me desnudas con tus suaves y dulces besos y me haces tuya con cada caricia.

Aun me pregunto cómo podía vivir sin ti, como podía irme a la cama cada noche sin tus buenas noches o despertarme sin tus buenos días. Hay quien dice que el paso del instituto a la universidad le cambia la vida, el primer trabajo o la muerte de un ser querido. Y tienen razón, cada paso que damos tiene un efecto en nuestra vida, pero sin lugar a duda, tú has sido y eres la causa de que hoy sea cómo soy. Porque tú me haces feliz Carlos, consigues sacarme una sonrisa con tan solo mirarte, y darme fuerzas con cada beso para afrontar el día a día. Porque me paso las horas pensando en ti, en las ganas que tengo de verte. Que te echo de menos cada segundo que no te tengo junto a mí e incluso te cuelas en mis sueños cada noche.

Salir de fiesta y conocer chicos nuevos cada noche, estaba bien si, podía fingir ser quien no era y vivir sin miedo y sin preocupaciones. Pero desde luego, ese sentimiento ni se asemeja a dormir cada noche entre tus brazos, a que me abraces y me beses lentamente en el cuello… Porque contigo me siento protegida, siento que teniéndote a ti soy invencible, que nada puede herirme y que todo estará bien.

Sin embargo, en el amor, no todo son atardeceres en la playa, mariposas en el estómago o un café con leche de buena mañana. No, en el amor también existe el miedo, no el miedo de que se cuele un ladrón en casa, no. El miedo de perder a esa persona que te hace seguir adelante, el miedo de no volver a tocar sus labios, de no volver a reír a su lado, de que se olvide de ti… Carlos, eres esa persona, la que aparece una vez en la vida y no puedes dejar escapar, porque sin ella, estás perdido. Y yo, no estoy dispuesta a perderme si no es contigo, porque mientras te tenga a mi lado soy capaz de mover montañas y cruzar mares, pero sin ti, no soy nada. Y es por esto por lo que no te dejaré escapar, porque en el amor hay que cuidar los pequeños detalles del día a día, y no solo decir te quiero, si no demostrarlo. Yo te prometo que voy a demostrarte cada día que puedo hacerte feliz, te apoyaré en todas tus decisiones y estaré a tu lado siempre que me necesites.

Nunca encontraré las palabras para agradecerte todo lo que has hecho por mí, y cómo me haces sentir. Porque no necesito más que tu mera presencia para sentirme llena y poder estar en paz. Por eso, hasta que invente una palabra que pueda describir todo lo que siento por ti, no puedo hacer más que decirte gracias, gracias por existir, por ser como eres y por hacerme la mujer más feliz de este mundo. Te quiero Carlos, ahora y siempre.


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