Sin kilómetros ni tiempo

escrita por Nany Cárdenas dedicada a Estudiante

viernes 11 febrero 2011    3.00 corazones

 

Aún vibra en mi mente el momento de nuestra despedida. Tus palabras poco a poco se quedaban mudas por el dolor  que la distancia trazaría y el nudo en la garganta se amarraba en los dos.  El acuerdo estaba hecho y  aunque  decidimos que tomarnos un tiempo fue lo mejor, te confieso mi amor, que en el fondo eso mata a mi corazón.

Los días van pasando y casi es ya un mes desde aquel  abrazo de despedida. Recuerdo que en aquel momento en que me marché, el cielo hacía contraste con nuestras lágrimas. Tú llorabas y mis ojos dibujaban todo un río de melancolía. Mi vocabulario se quedaba corto y mis palabras se guardaban en mi equipaje  dejándome tan solo la frase “siempre te amaré”.

No sé lo que hagas en este momento. Me pregunto si piensas en mí, o si aún  paseas por los lugares de nuestro amor. No sé si por las noches aún tus pupilas tiemblan al acordarse de que la distancia quizás nos seguirá alejando. A veces me gusta cerrar los ojos y soñar con las olas de nuestras memorias. Te confieso que ese es el tormento de mis noches, pues al despertar me doy cuenta de que fue un sueño nada más.  

Hay veces en las que miro desde mi ventana y puedo contemplarte. Aunque no lo creas, el viento de España sopla tu fragancia y por las tardes cuando los escasos rayos de sol caen sobre mi cama, se iluminan los recuerdos construidos por el  pasado. Aquí el clima es caprichoso y aunque siempre he amado el cielo borrascoso y las frías tardes de lluvia, me he dado cuenta que el estado del tiempo no era lo que provocaba en mi fascinación, ni siquiera el sabor intenso de un chocolate caliente revive aquella emoción.  Ahora tan solo siento frío y ni siquiera las películas de drama, acción ni terror complementan aquello que adoraba. Me cuesta aceptarlo, pero creo que sin tu amor, ni el mejor de los climas llena este corazón.

Tu dudas, yo dudo, creo que todos lo hemos hecho. No tenemos la certeza de lo que vendrá ni de lo que pueda pasar. Pero en esta fecha tan especial, es inevitable no pensarte, ni imaginar los lugares que juntos recorreríamos.  Es por eso que aunque un Mar nos separe y los meses dilaten, quiero que sepas   que aún sufro cuando recuerdo,  que te extraño demasiado y lo feliz que me siento al imaginar nuestro sorpresivo reencuentro.

Puede que este día no sea perfecto. Sé que no recibiré tus amarillas flores ni tú mis dulces chocolates. Esta vez no divagaremos en busca de un lugar perfecto ni podré estar allá para iluminar nuestras miradas.  Es notorio que te extraño, es demasiado lo que te pienso. Es por eso que en este día de enamorados, añoro tus abrazos de Febrero y te confieso que, aunque estemos alejados por los kilómetros del enorme  estrecho, quiero que sepas que en Venus o Marte, ahora o en mil años, tú inevitablemente siempre serás mi San Valentin. 

 


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