Silencios

escrita por Ayla Hurst dedicada a Álex

martes 9 febrero 2016    3.62 corazones

Querido Álex,

Ayer fui a pasear por la playa. Necesitaba un momento a solas para pensar en mi, en ti y en nuestro mundo. Me senté en silencio en la arena, me gusta sentir como el agua roza mis pies, cerré los ojos y dejé que me inundara el silencio, pero algo estaba mal, no sucedía lo que tenía que pasar, mi silencio estaba solo, le faltaba algo, estaba triste... Rebusqué en mi cabeza, ¿qué le pasaba? ¿por qué era un silencio tan amargo? ¿Por qué no me dejaba pensar en mis tonterías, cómo hace siempre? En un susurro, mi silencio me lo confesó... Está solo, mi silencio está solo, necesita otro silencio para ser feliz. Necesita tu silencio. Quiere que tú, callado, estés a su lado, que sienta tu apoyo, que te preocupas por él. Álex, necesito que nuestros silencios se unan para que nosotros podamos hablar.

No soy lo suficiente valiente como para decírtelo en persona, ni siquiera puedo sostenerte la mirada más de dos segundos. Se que tú lo sabes pero no quieres decir nada, no se si por miedo, rechazo o porque no sientes lo que yo. La cuestión es que tenemos que hablar, porque el silencio me está matando. Es complicado, lo se, no solo por la distancia, sino por los objetivos en la vida, la forma de vivir, nuestros carácteres... Pero si el Destino te puso en mi camino es por algún motivo.

Mi corazón, roto en mil pedazos sigue esperando esa señal, es muy testarudo, como yo, y no quiere hacerse a la idea de que entre tú y yo jamás habrá nada, fijate si es tozudo que ha convencido a mi cerebro y a mi impertinente silencio para que solo piense en ti, sueñe contigo, busque tu mirada, tu compañía... Solo sueño contigo, tus labios sobre los mios, tus manos sobre mi cintura, una sonrisa de cariño, una mirada dulce, unas palabras bonitas... Pero como se que no es real, aquí sigo, torturándome en silencio, porque no eres para mi, ni yo soy para ti, ni jamás seremos el uno para el otro.

Hasta el día en que mi corazón se convenca seguiré aquí, paseando por la playa, con los pies empapados en el agua salada, pensando en ti, buscando que algun día me des esa señal... No hace falta que sea una señal verbal, ni escrita, con un silencio me basta...

 

Siempre tuya...

 

Ayla


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