Pintura de Adios

escrita por TRK dedicada a Vanessa

jueves 5 febrero 2015    2.00 corazones

Pintura de Adiós: Te dibujé en poesía 

 

Querida mía disculpa lo larga que es mi carta pero hay que escribirla; porque un hombre sin dignidad no te sirve. Hay lágrimas que corren en las mejillas que no duelen tanto pero hay otras que nacen del corazón y se quedan ahí, estas son duraderas y duelen, te lo digo porque las conozco.

                                              
No me escondo detrás de mis letras, no te lo digo a la cara quizás porque escribiendo grito menos aunque el eco de mis tintas llegará a la cordillera, dormirá bajo las viñas y como una bandera flameará en la tierra de los heridos; si me equivoco aquí puedo borrar la tinta, aunque las blancas hojas jamás olvidaran como te dibuje en poesía.

 

Algún día entenderás que el sol de la mañana no son mis ojos; la mañana llegará conmigo o sin mí. Sí, te amé, si eso te ayuda en algo, la vida princesa mía no es un cuento donde se casan los enamorados, sino, es navegar sin rumbo y sabiendo que llegar es imposible…

La vida se siente cuando te tiemblan las manos y en los labios siempre hay un por qué, un ojalá, y en los ojos siempre nada una lagrima, escondida a veces, pero ahí está.

 

No sé lo que me hace escribir, pero la verdad te digo, te escribo y el orgullo toca mi puerta y la soledad ahí, está a mi lado, sin saber quién pierde, sin saber quién gana, sabiendo sí que hay una sola víctima, un amor que se fue por nuestro error, el cadáver de una anillo que no tuvo suerte de ver la luz, una casa con ventanas grandes y un cura esperando declararnos hombre y mujer;  quizás solos no perdemos mucho, pero juntos perdemos, tu pierdes el príncipe azul, yo pierdo mi lápiz y mi poesía.

 

Aquí hubo un crimen preciosa, somos sus autores; en el celeste de nuestros cielos, derramamos el negro de nuestras almas y beberemos su sangre hasta emborracharnos.

 

 

Aposté y perdí; aposté que la vida al fin me sonreía, aposté que contigo vencería lo imposible… Aposté y como sabemos todos,  siempre pierde quien apuesta; la casa siempre gana (la vida).

 
Tus sueños eran recorrer el mundo, los míos eran viajar por tu cuerpo, perderme en tu aroma;  tus metas son jóvenes, las mías ya buscan camino de su tumba.

 


… He publicado nuestra carta porque no quise dejar que el polvo la devore en un cajón a medio cerrar, solo quisiera que esta fuera una promesa en el templo de los corazones valientes que hoy dicen adiós.

 

 

 

 

 

 

TRK

 

 

 

 

 


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