¡¡PERO QUE CITA TAN CUTRE!!

escrita por Clara Manzini dedicada a Mi amiga Patricia

sábado 1 febrero 2014    3.60 corazones

Querida Patricia,

¿Qué tal estás? Como te prometí la última vez aquí te mando mi cita con el chico lituano que conocí en el curso de restauración de muebles. Como ya te imaginarás, antes incluso de empezar a leer, fue un desastre.

Quedo con Rokas (sí, se llama así) a las 21.00 h. Y lo primero que me dice es “I´m not in the mood for eating”, que no tiene ganas de comer, que si quiero que coma yo. Pero a ver no vamos a ir a un restaurante y yo comiendo y el otro mirando, ¿no? Pues nada me compro un sándwich y un plátano en un supermercado  y nos sentamos en un banco. Después, ya cenada, nos vamos a tomar algo. Me pido un mojito, y él un Sprite, empezamos a hablar; que está todo el día estudiando , que no hace otra cosa, que estudia porque quiere, para ponerse al día (es informático), y que ha llegado a la conclusión de que es mejor para la mente prohibirse cosas. Así que no bebe alcohol, no trasnocha, y se dedica a estudiar. En ese momento resopla, pone ojos de niño asustado, me mira y añade que además está pasando por un momento complicado, porque lo está dejando con su novia. En ese momento se me atraganta un hielo del mojito, y se hace el silencio. Le pregunto que si tiene novia, o ex novia que por qué queda conmigo. Me contesta que espera que no haya malentendidos que le ha gustado mi personalidad, nada más, que lo siente, que justo estaba pensando eso hace un rato, que quizá yo lo haya malinterpretado, que en este momento de su vida no quiere relaciones porque quiere mejorar personalmente y eso sólo se consigue estando sin nadie, solo. Como soy mujer astuta y estudiada no me lo creo. Le pregunto que si podemos ser amigos o no, y me dice que sí, digo -no, pero amigos especiales-, y me dice, -sí sí, te he entendido, por mi está bien, podemos ser” friends with benefits”-. Le doy mi opinión: “mira yo creo que sí que quieres algo conmigo, que si surge bien, y si no como te parezco interesante hablas conmigo y practicas inglés que también bien”. “¡Ah claro! -me dice- no te voy a negar que he pensado en tener algo contigo.” (O soy tonta o eso no es lo mismo que” me gusta tu forma de ser y ya”) Total que empezamos a hablar como si de un negocio se tratara de qué día empezaríamos a ser “amigos con derecho a roce” (decidimos que el lunes siguiente estaría bien para los dos), las condiciones (nada de motes cariñosos o paseos agarrados de la mano) y que quedaríamos ese día para ver una película en su casa. Después de literalmente cerrar nuestro trato con un “¡deal!”, trato hecho, y apretón de manos, nos vamos del bar, dos besos y hasta el próximo lunes.

Y no sólo eso, tiene su vida planificada de aquí a los próximos 5 años. Acaba de llegar de estar 7 meses viajando por Asia. Estos dos primeros meses va a estudiar para ponerse al día en su campo, en febrero se va a Londres. Allí espera ahorrar lo suficiente como para volver a viajar por Sudamérica, con una motocicleta (esto me da que lo ha copiado de una película, porque a mi esta historia me suena mucho). Luego volver a Lituania trabajar de algo relacionado con viajes y software, encontrar una buena mujer y empezar a tener hijos.

Para este fin, no precisa de distracción, ya sea alcohol, relaciones o muebles (total se muda en breve, para qué tener muebles en casa). Pasa de hablar con la gente de tonterías, prefiere sentimientos y filosofía (me pregunto si alguna vez ha leído a Deleuze o a Platón) pero es que -me dice- “no pueden vivir sin filosofía”.

¡Ay si Unamuno levantara la cabeza! Estaría encantado de estas historias, tan realistas que asustan.

Bueno Patricia, así ha sido mi cita. Él es la persona más fría que he conocido en mi vida, la verdad, pero juntarte con gente así te hace valorar tu personalidad y me quiero mucho más ahora. Mira que tener un contrato verbal para ser amantes,¡ es lo último! Pero acepté, entré en el juego, así que no me puedo quejar, porque el tiempo cambia, y nosotros también. Hay nuevas reglas y hay que saber jugar con ellas.

Con cariño,

tu amiga, Clara Manzini.

 


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