PARA LA LUZ QUE UN DIA ME ILUMINO

escrita por SILFOS dedicada a SAMANTA

lunes 16 enero 2017    0.00 corazones

 

Para la luz que un día me ilumino.

A pesar de los días que llevamos separados y de la inmensa distancia que nos separa, siempre te recuerdo a cada instante y a cada momento, siempre, siempre vivo en espera de que regreses a mis brazos y pueda acariciarte, recostar mi cabeza en tu hombro y acariciaras mi cabello  para darme fortaleza y sentirme plenamente  tu dueño, luego,  poder  besar tus labio rojos y apasionados y estrecharte fuerte contra mi pecho, para que sientas  verdaderamente todo el amor que por ti yo siento.

Recuerdo, las distintas noches que pasamos juntos, que nos divertimos con nuestras caricias y con los distintos juegos que propiciabas para que nuestra intimidad fuese más natural y espontanea, realmente te necesito y me haces demasiada falta, motivo por el cual lloro y sufro  incansablemente día tras día, sin poder hacer nada contra esto, porque yo me degusto sufriendo por ti…si me degusto porque te necesito a mi lado, eras mi complemento y  sin ti,  para que vivir…

Cuando camino los distintos parajes por donde un día estuvimos, recuerdo tu pelo que movido por las olas que formaban los aires al alegrarse con tu andar, bamboleaba de un lado a otro, ignotizandome para no ver más mujer que tu, ese era uno de los atributos que mas me gustaba , tu pelo , al recordar cuantas veces lo acaricie y cuantas veces fue protagonista  principal de nuestra intimidad, se me eriza todo el cuerpo y suspiro fuertemente al no poder tenerlo nuevamente entrelazados en  mis manos.

Fueron tantas las horas que pasamos juntos, recuerdas cuando corrimos  a tomar el autobús, por levantarnos muy tarde debido a que nuestros cuerpos nunca se querían desprender del uno al otro, parecían imanes atrayéndose fuertemente, aun cuando pasáramos toda la noche amándonos, me hace mucha falta tu presencia aquí en mi hogar , y aunque Dios no nos permitió que nuestro gran amor tuviese sus frutos , nunca perdimos la fe y hasta el último momento luchamos para que nuestro hogar tuviera una flor central, nuestro hijo, nunca se nos dio, solo Dios sabe por qué…

Gracias por tu entrega, por todo el amor que me profesaste y muchas gracias por ese don que Dios le da a toda mujer y muy pocas lo valoran, supiste darle un valor inquebrantable a tu fidelidad hacia mí a pesar que todos te miraban, todos querían tenerte , todos deseaban ser tu compañero, pero me elegiste a mí  y eso me lleno de orgullo ante los demás, a pesar de las criticas, te mantuviste en tu firme decisión de amarme, eso también lo valorare toda mi existencia y doy gracias a Dios por eso.

Quiero que sepas que siempre fuiste incondicional, que estuviste siempre conmigo siempre que lo necesite,  y me brindaste tu ayuda y voz de aliento cada vez que me veías desfallecer, fuiste mi apoyo, la persona en que podía confiar en todo momento y además de mi esposa eras de gran manera mi amiga confidencial. Amor no te imaginas lo que deseo y ruego cada día que pasa al todo poderoso por tu bienestar espiritual, por que se que te lo mereces, ya que

 luchaste cada día  por mejor y por el bien de las personas que estuvieron a tu alrededor, logrando ser una excelente Hija, una gran amiga, una persona ideal y lo más importante un amor eterno…eso es muy valedero ante los ojos de Dios, y sé que todo esto lo tendrá en cuenta, y hasta creo que todos los  ángeles del cielo te querrán defender. Recuerdo los días que te enfermaste me desesperaba por llegar de mi trabajo para atenderte y después de hacerlo me regalabas una rosa por pago a mis servicios como enfermero, fueron siete rosas que aún conservo dentro de mi libro preferido la Biblia.

Tal vez en algunas oportunidades pensaste que no te comprendía pero simplemente lo hacía para fastidiarte un poco y luego limar asperezas en nuestro nido de amor, nuestro cuarto, esas cuatro paredes que fueron  testigos de todo lo que hicimos, de lo que nos dijimos, ellas son en este momento mis mejores amigas , junto con las cobijas que cubrían nuestros cuerpos cuando no estregábamos el uno al otro, como anhelo que estuvieras nuevamente aquí, si aquí conmigo, y sé que eso nunca más podrá ser….

Recuerdo la primera vez que te vi, estabas de espalda hacia mí y tu sombra se unía con la mía en la pared, inmediatamente surgió de mi alma una poesía, la cual te regale esa misma noche y que con mucha emoción te la escribo nuevamente:

“En las gavetas viajas de mi cuarto

Se encuentran mis pensamientos

 Enlazando mis sentimientos y también mí

Corazón abierto. Son esas cartas bellas que

Un día te escribí y que con mucho recelo guardo para ti

Te hable del mar, del sol y las estrellas y de las aves

Del cielo, lo que si me falto decirte que moriría sin besar tu pelo.

Lo supe una noche oscura, la misma en que te entregue mi amor

Solamente pude mirarte y no hubo caricia alguna me lo dijo mi

Corazón, también mi intuición

Morirás sin poder un día entregarte a  la pasión ya que te

Enamoraste de la sombra de tu Amor”

Esas frases que aun me salen del alma. En medio de la tristeza que me embarga, sale un sonrisa de mis labios al recordar una de nuestras citas clandestinas, el día en que la señora del cuarto piso nos lanzo un balde de agua, mojándonos completamente y nos

gritaba “Par de vagos ya es tarde vayan a dormir” hasta ese momento nos dimos cuenta de la hora, corrimos hasta tu casa y me toco darte mi hombro para que pudieras entrar a escondidas a tu cuarto, recuerdo que dormí en tu jardín para cuidarte, tu sabias que yo iba a ser eso y en la mañana me tiraste un pedazo de pan para despertarme, te reíste de mi, de mi cara, pero éramos felices con nuestras locuras.

Ahora agradezco a esa señora por haber marcado nuestras vidas con esa experiencia, que la evoco en estos momentos para disipar mi pena interior. Recuerdo también el día que sin pensarlo y sin querer hale tu blusa  y deje tus pechos al aire, todavía me rio de la cara que pusiste y la de las personas a nuestro alrededor ayudándote a taparte, se me callo  la cara de vergüenza en esos momentos pero después nuestra risa no paraba.

Gracias por consolarme cuando estaba triste, realmente nuestra ayuda fue reciproca, te tuve bastante paciencia al esperar que te acostumbraras a tu nueva vida de casada, pero lo hacía con mucho amor, porque sabía que tu dabas todo de ti para que lo nuestro amor marchara bien pues yo también debía hacerlo.

Extraño tus labios, que me embriagaban  día a día, y que mantenían los míos siempre mojados porque siempre estabas ahí, junto a mí.

Extraño tus ojos, que reflejados en los míos me enloquecían y no tenía más nada que hacer que postrarme ante ti para que hicieras

conmigo todo lo que tu quisieras.

Extraño tus manos que día a día, me consolaron, me acariciaron y dejaron sus marcas finas sobre mi cuerpo.

Extraño tus palabras, que me alentaban en los momentos que pensé que desfallecía y en los momentos más difíciles de mi vida.

Extraño tu calor, ese calor que me abrigaba en los días de frio, y que me hizo sentir la llama que ardía en tu corazón.

Extraño no verte vida mía, extraño no sentirte cerca de mí, extraño no besarte noche y día, extraño no hacerte el amor como a diario lo hacíamos.

Es tanta mi desesperación por volverte a ver a tener que no sabes todo lo que he hecho para que eso ocurra, pero sé que nunca será, mi amor me golpea desesperado de día y de noche, lo busco en las montañas, lo busco en las ciudades, lo busco en los bosques y no lo he podido encontrar. Lo busco en el agua, lo busco en el fuego, lo busco en el aire, lo busco en los sueños y no lo he podido encontrar, lo busco en las personas, lo busco en los animales, lo busco en las plantas y no he podido encontrar tu corazón para reposar, porque ya no estás…

Que hago con mi vida sin ti? quien podrá responderme, muy pocos, si muy pocos, porque pocos son los que verdaderamente aman como yo te he amado, sin celos, sin rencores, sin condiciones, sin temores, sin posesiones, simplemente te ame y te seguiré amando hasta el resto de mis días.

Linda, despampanante, ojos grises, cabello crespo muy sensual, nariz fileña, morena era su piel y muy rojos sus labios, esa es la mujer por la cual escribo esta líneas, la mujer por la cual daré mi vida, con el único propósito de estar con ella, no sé, hasta el momento no he encontrado  la forma de llegar a ti nuevamente, quisiera encontrar un lámpara con un genio y poder pedirle que regreses a mí, porque mi vida se acaba cada día de instante en instante de momento en momento.

Triste, melancólico, acongojado son los estados por los  cuales siempre paso día a tras día, estos males del corazón no lo curan los médicos, la única cura es llegar a ti amor mío, volverte a tener, para que nuestro hogar vuelva a brillar, como siempre, adornado con tu sonrisa, con tu belleza, con tu armonía, con tu comprensión, con tu amor,  con tu dulzura, nunca podre encontrar otra como tú, otra que pueda  entregarme               todo  lo que tú me entregaste , otra que me brinde su cuerpo como tú lo hacías, tu y solo tú  eres todo para mi…

He llorado infinidades de veces, lo admito, siempre pensé que un hombre nunca había de llorar, pero fui la excepción, y no me avergüenzo, porque nuestros corazones  palpitan cada vez que nuestras miradas se cruzaban, cada vez que nuestros labios se unían, cada vez que nuestras manos se entrelazaban, cada vez que nuestros pechos se juntaban fuertemente como si quisieran fundirse en uno solo, quisiera me comprendieran, como no voy a llorar a la otra parte de mi ser, a la que considero mi media naranja, mi alma gemela.

Era tanta nuestra atracción mutua que en nuestras uniones intimas, sentíamos nuestros corazones en nuestros órganos latiendo como nunca lo habían hecho, como si quisieran decirse todo lo que nos amábamos.

Todo lo que soy lo aprendí de ti, no sabes cuánto me enseñaste, cuanto pude enriquecer mi vida con tus enseñanzas, me enseñaste a tratar y valorar a las personas, mirándolas como nuestros hermanos  sin distingo de clase,  recuerdo el día que un mendigo llego a nuestro hogar a pedir alimento y tu tan generosa y cordial, lo invitaste a nuestra mesa, me sorprendí  pero sabía que eso te hacia feliz, y lo supe entender, nos sorprendimos al escuchar la oración que nos hizo, me hizo  llorar porque era la mejor oración que en nuestras vidas habíamos escuchado.

“Oh glorioso Dios,  te damos gracias por este día, te veneramos señor porque tú eres un Dios de perdón y compresión, somos bendecidos en tu fe padre y perdona todo lo malo que haya dicho, hecho o pensado que no se ajuste a los preceptos cristianos, mantenme salvo de daño y peligro. Mantenme fuerte para ayudar al débil, mantenme buen de espíritu para tener palabras de consuelo, oramos señor por todos los que no pueden encontrar el camino, oramos señor por débiles, por los que son juzgados, por los calumniados, por los enfermos de salud y del alma, oramos para que en los hogares haya amor y felicidad. Bendice este alimento y que sea bien para nuestra cuerpo y nuestra alma.”

Y nos dijo, “El templo de Dios es tu cuerpo debes cuidarlo como una tasita de plata, ten en cuenta que no todo lo que entra o sale de tu boca es bueno y recuerda algo importante debes morir el hombre viejo para que nazca el hombre nuevo, si te detienes a observar detenidamente todo es dual, si en ti existe el odio es  porque no has dejado crecer el amor en tu corazón, entonces solo necesitas dejar de alimentar a uno y alimentar al otro, el que tenga entendimiento que entienda.”

Ese día sentimos una gran paz en nuestro hogar que jamás habíamos sentido, realmente sentimos que Cristo se sentó en nuestra mesa y hasta creo algo que tu nunca me confirmaste que tú eras un ángel y demostrarle al mundo que sí no están ayudando.

Desde ese momento he querido seguir tu ejemplo y todo a cuanto puedo lo ayudo, me enseñaste a mirar el amanecer, y realmente nunca me había percatado de tan bonita maravilla, es tan maravilloso, nos deleitábamos mirando el astro rey  en todo su esplendor y así como lo veíamos nacer me acostumbraste a verlo caer, era tanto tu entusiasmo y alegría que me impregnaste de él y termino siendo una costumbre para los dos, cuanto aprendí de ti mi amor, mi cielo mi todo.

Me enseñaste a encontrarme con Dios, con tus oraciones, con tu forma de mirar la vida, con tu forma de ver las cosas, tan distinta a los demás, realmente me sorprendía la forma de cómo tu no tenias limitaciones para vivir, para ti todo era tan fácil, tan descomplicado y eso hacía que cada día te amara mas, me enamorara mas de ti, cada día mi ser se compenetraba mas contigo, hasta el punto de convertirnos en una sola persona, cóncavo y convexo era nuestro amor.

Me enseñaste a vivir junto a ti, a depender de ti, algo que de pronto no era lo ideal, pero yo quería que me absorbieras, quería ser tu esclavo y estar encadenado a tu gran amor, quisiera saber si todo esto se dio, porque hoy no estás conmigo, quiero verte, quiero besarte, quiero tenerte, pero busco la forma de hacerlo y siento que es imposible.

Yo se que donde estés, estarás con la misma impaciencia, que ahora me embarga mi vida, con las misma ansias de besarme y tenerme, yo te enseñe poco, pero sé que aprendiste algo de mí, el cocinar lo hacías bien, gracias a mis clases de culinaria, aprendiste a ser más ordenada, ya que por tu forma liberal de ver las cosas tenias ese defecto, te enseñe a que era necesario tomar en serio algunos aspectos de la vida, y sacar todo el provecho posible, para nuestro bienestar espiritual. Así transcurrían nuestras vidas, de enseñanza en enseñanza mutua.

No sé porque Dios nos junto, seria que mi alma necesitaba todas esas enseñanzas para su crecimiento espiritual, no, no lo sé, él sabrá, lo que si se es que viví intensamente cada minuto, cada segundo su compañía, esa compañía que hoy me tiene al borde de la locura, y de cometer un gran error, no sé si será lo más conveniente pero me enseñaste tanto y te falto enseñarme a estar ti.

Quisiera contarte en baja voz y en silencio para que nadie me escuche, solo tú, ya que no he podido superar lo que siento por ti algo tan lindo y bonito que solo yo disfruto de la mejor manera, me siento como un poeta trabajando en un banco o como una  flor

luchando contra el tiempo para no desfallecer, ya que no he logrado el objetivo de llegar  a ti, prendo una vela en mi corazón  para no perderme y  visualizar de la mejor manera el camino que debo recorrer, mis pasos son lento como si tuvieran grilletes y como desearía que alguien como tu tuviera las llaves que me liberaran y mis pasos fueran firmes y agiles para llegar a ti, o por lo menos levantar el vuelo para poder tenerte nuevamente.

Mis noches son tan oscuras, tan calladas, tan vacías que no puedo dormir pensando solamente en mi amada mujer, he perdido la noción del tiempo, no quiero que nadie me visite  y anhelo caer en un sueño profundo y no despertar jamás, hasta el día que regreses y con un beso como en los cuentos de hadas me despiertes con un gran beso de lindos, rojos y delicados labios.

Anhelos tengo de verte vida mía, anhelos de sentirme cerca de mí, anhelos de tenerte noche y día, anhelos de vivir los mismos momentos que un día me hiciste sentir. Recuerdo las veces que estuve enfermo como me cuidabas y me mimabas, pedias al todo poderoso por mi sanación, te veía sufrir por mí, te desesperabas por volverme a ver sano, también toque tu corazón con mis caricias, con mi forma de tratarte realmente fuimos como agua para chocolate.

Lastima no poder dejarme  un recuerdo de tu vientre, hicimos hasta

lo imposible por lograrlo, pero Dios no lo permitió, estoy solo, me he quedado solo, terriblemente solo, no sé hasta donde fue bueno apegarme tanto a ti, vida mía, no sé que quería Dios conmigo, risas, alegrías, felicidad y ahora llanto, desconsuelo, tristeza. Me gustaría preguntarte Dios mío, por que así, cual era tu objetivo con nosotros, o conmigo contéstame por favor, hazme la revelación del porque todo esto, no soporto mas, devuelve a mi amada, tú me la regalaste, tú la pusiste en mi camino, devélamela, la necesito, no puedo vivir sin ella.

Si por cualquier motivo tenía que pagar algún mal hecho, creo que ya es bastante sufrimiento.

Recuerdo tu último cumpleaños, donde compartimos solos tú y yo, hasta egoístas nos volvimos, para no dejar escapar ni un solo minuto juntos, ese día me acuerdo muy bien que nuestros compañeros se cansaron de tocar,  y hasta te cantaron el cumpleaños feliz en la puerta, fue tan divertido, ellos sabían que no les abriríamos, ya conocían de nuestro amor, nos hicimos tan populares que nos decían los siameses, nos molestaban a cada rato, pero eso no nos importaba, ese día te hice un acróstico por el cual me hice acreedor a amarte toda la noche sin restricciones y decía:

S entella  que partió mi corazón

A abriéndolo y entrando como un ladrón

M aniatado quede, sin poder hacer nada

A marte es lo único que pienso

N unca te podre olvidar

T u eres la luz de mi sendero

A mor es lo que de ti yo espero.

Si Samanta es el amor de mi vida, y por el cual yo escribo  esta carta, junto a esta tumba, que será mi tumba en pocos instante por qué no soporto mas estar sin ti, espérame mi amor solo faltan pocas líneas que escribir y ya estaré contigo en la eternidad, perdónenme y lo único que deseo es que no me juzguen, simplemente compréndanme, pero piensen amar es el deleite más grande del mundo, los invito a amar y también a ………


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