Papelitos rojos

escrita por salammbô dedicada a adrián

lunes 9 febrero 2009    2.00 corazones

Me alegro de que hayas olvidado el móvil en santiago, porque anoche te envié un mensaje no muy bonito: fue debido a una discusión entre mis padres que como siempre me provoca el miedo de que con el tiempo tú te cansarás de mis críticas y si por entonces tuviésemos hijos no aguantaría que te viesen buscar excusas para no estar conmigo. No es tan imposible que pase a nosotros, porque sabes como me pongo a veces y además estoy segura de que mis padres nunca pensaron que les iba a pasar, por eso hay una parte de mí que tiene miedo de destruir todo y por eso preferiría ni siquiera intentarlo. Pero sé que debo tener valor, porque es la primera calidad del amor. Antes de deprimirme, ayer estaba pensando que en mi vida me he enamorado tres veces, pero sólo son dos los hombres que he amado de verdad. De esos dos, uno lo he amado y basta, porque mi sentimiento por él fue tan raro que nunca pasó por el enamoramiento, como debería ser. El otro eres tú, que has sido mi único "flechazo", o algo muy parecido que después se ha vuelto en Amor. Mis sentimientos por ti son los más completos de los que viven en mi corazón, así como tú eres el chico que más me completa...Te echo mucho de menos. Me muero si ti, aunque pueda sentirte. No es una chorrada: siento tu pensamiento fijo sobre de mí, siento toda la ternura de tu amor. ¿Pero tú dónde estás? puedo imaginar lo que haces, el agobio de las largas horas de la noche... porque es lo mismo que me pasa a mí. Y no importa de todas las mujeres que hubieses podido querer, porque la afortunada que te tiene soy yo. Cuando el otro día discutimos de esa rubia, me di cuenta que no me importaría si te fueses con ella o con otra, porque he entendido que el acto en si mismo no tiene importancia y por eso no tengo celo. Además leyendo tu carta me he dado cuenta de cuánto la deseas y no quiero que renuncies a algo que deseas sólo para serme "fiel": no es sexo lo que para mí significa traición. Sólo envidiaría a esta chica porque disfrutaría de tu dulzura y tendría miedo de que tu actitud te enredaría. No creo que pueda explicártelo bien, pero sé que podría pasarte lo mismo que te pasó conmigo simplemente porque sé como eres. No es desconfianza, o por lo menos no desconfío en ti, sino que en mi misma. Espero volver a verte en un par de meses y que te quedarás aquí para todas las vacaciones: después de 6 meses sin ti pasar 20 días juntos sería un verdadero maná. Pero si no podrás venir lo comprenderé, aunque no me digas la razón porque no hace falta. Quiero estar contigo mi amor: todo esto es más grande que yo y no puedo seguir corriendo sin descanso, luchando sin fin contra el tiempo y las lágrimas con la sensación de que la vida me vaya a caer encima en un instante. Estoy literalmente apagándome sin ti y a veces creo que este dolor tan grande no acabará nunca, que ni siquiera el volver a verte me devolverá la alegría, porque yo te necesito AHORA y no en un futuro que me parece siempre más remoto y en el cual quizás no podrás salvarme. Perdona adrián: sé que no tengo el derecho de escribirte esas palabras que parecen casi echarte la culpa de mi desesperación, pero es lo que siento. Y aunque sea la verdad, en este momento no puedo decir que tú seas mi felicidad porque sólo estoy sufriendo. Hay cosas que tengo que decirte, aunque me gustaría evitarlo porque sé que podrían hacerte daño. Ayer cuando te telefoneé tenía intención de implorarte de venir por navidad y de quedarte por todos los días de vacaciones, pero delante de tu incertidumbre no pude porque soy incapaz de rezar a quienquiera y no puedo cambiar mi naturaleza ni siquiera para ti, que eres mi único dios. El hecho que tú venga es tan importante no sólo porque necesito un descanso de esta muerte que me afecta desde cuando no te veo (aunque ya esta razón creo que sería bastante), sino que también porque quiero enseñarte mis cosas cuotidianas y quiero que conozcas a la gente que quiero, sobre todo a mis padres. No sé si te das cuenta de cuánto sea difícil para ellos aceptar que me vaya a un país desconocido (y no sólo para 9 meses esta vez) donde se habla un idioma que no conocen y encima para vivir con un chico a que no vieron nunca! me parece demasiado pedirles che comprendan también eso. Estoy cansada adrián, cansada y oprimida por esta responsabilidad que me empuja los hombros desde cuando seguimos juntos: saber que nuestra historia puede seguir sólo si seré yo a llenar la distancia que nos divide. Ya sabes que para mí no sería un sacrificio, pero cómo puedo aguantar el mero pensamiento de estar hasta JULIO sin verte? es algo que me oxida porque no soy paciente como tú y no quiero que este amor sea una vela consumida por el tiempo y el rencor. Yo estoy segura de que me amas, pero esto hace aún más difícil aceptar los abismos que se esconden en una persona estupenda como tú. Anoche me veía bajo de un árbol: tú eras la manzana más distante y me pedías de cogerte. Entonces yo empezaba a construir una escalera y a cada ladrillo que añadía te veía más cerca, pero aun me faltaba mucho para llegar a ti y me daba cuenta de que si sólo hubieses querido, hubieses podido ayudarme. Esta certidumbre me hacía sentir sola y abandonada. En fin, espero no haberte amargado: no te escribo esas cosas para que te sienta culpable porque sé que deseas volver a verme, pero no podía arriesgar que me envenenasen la sangre. Confío en que la empatía que sientes hacia mí te permita de comprenderlas...no aguanto más tu ausencia, es terrible y no tengo más palabras de las que ya utilicé para describirte lo que siento. Cómo puede el vacío ser tan pesado? cómo puedo ser devorada por la nada? a veces me parece como si tú hubieses muerto, pero en ese caso tendría la certidumbre de no volver a verte nunca, mientras la verdad es todo lo contrario. Hay cosas de ti, como tu ternura y cariño, que seguramente encantarían a cualquier chica, pero para mí ha sido inevitable amarte, porque nos encajamos a la perfección: tú iluminas mis sombras y yo lleno tus huecos. Y además tenemos muchas cosas de que hablar, muchos intereses por compartir y eso es muy importante (y sobre todo lo será dentro de unos años), porque es verdad que los opuestos se atraen, pero si no tienen nada en común, si están todo el tiempo discutiendo acaban destruyéndose, a pesar de todo el amor que pueda haber entre ellos. Espero, aunque estoy prácticamente segura, que siempre sea así entre nosotros, que siempre haya equilibrio y deseo. Eres mi vida adrián, y no es una frase echa porque contigo (también sin ti, desgraciadamente) estoy sintiendo todas esas cosas que siempre se dicen sobre el amor, y las siento de verdad, con toda su poderosa y desgarrante fuerza...qué más escribirte? me parece que no todo sea claro en esa carta, pero como te encanta mi propensión a inventar palabritas confío en que te encante de todas formas. Espero volver a verte pronto, aunque ni siquiera mañana sería lo bastante pronto para mi corazón desnudo y resfriado...no entiendo por qué te estás preocupando sólo ahora por mi depresión, cuando es desde un año que sigo quejándome por la misma cosa. Me preguntas si era así también antes de volver aquí, y bueno, a veces me pasaba de sentirme abandonada... pero eran cosas que no tenían mucha importancia, porque entonces te tenía conmigo y veía todo tu amor. Pero ahora que no puedo verlo, necesito tus atenciones, aunque sepa que me quieras. Y además me parece normal tenerlas, porque soy tu novia y no tu mujer desde 50 años, así que no deberías estar cansado ya de dármelas. Estoy harta de reprocharte por estas tonterías y de oírte decir que no me mereces: si es lo que crees, por qué no intentas de verdad ser digno de mí? pero no te preocupes: no es por eso ni por otra cosa en el mundo que dejaré de quererte, hasta que me querrás a tu lado siempre me encontrarás ahí. En el fondo puede ser que quiera demasiado, porque sé que lo que deseo sólo podría obtenerlo de mi hombre ideal. Y sé también que esta persona es una mera utopía, pero recuerda que entre todos los chicos que conozco tú eres lo que se le parece más, y es por esta razón que te he elegido. Me tiemblan las manos y lágrimas se caen por mi cara mientras te escribo este mail, pero después de nuestra llamada de ayer no puedo evitarlo, aunque seguro que me saldrá muy confuso: espero que entiendas su sentido. No creo que tenga razones para esperar otro año antes de volver ahí: lo pensé toda la noche y por la mañana y al final me di cuenta de que es imposible que pueda obstaculizar tus estudios, porque tu carrera depende exclusivamente de ti y además es algo que considero de suma importancia, por lo tanto estando a tu lado sólo podría decirte de estudiar, tratando de no molestarte cuando lo estás haciendo. Yo tengo la máxima confianza en ti y en tus capacidades, a lo mejor más de la que tienes tú mismo, y no puedo comprender como no pueda tenerla alguien que te conoce: tan sólo esto debería ser suficiente para dártela. No te dejes influenciar por nadie mi amor, ni siquiera por mí: quizás no tenga derecho de decirte estas cosas, pero no me parece justo que tu vida sea controlada por otros. No quiero que me demuestres nada: yo te quiero con todas tus inseguridades y debilidades, sólo te pido de reflexionar acerca de tu situación y si al final te parecerá justo que la organización de tu vida esté en manos que no son las tuyas, lo aceptaré. Pero recuerda que si vamos a vivir juntos, como deseo con toda mi alma, tu vida se volverá en nuestra vida, y yo no permito a nadie de tomar decisiones en mi lugar: nunca lo hice y jamás lo haré. Por lo visto, me parece que tú has sido acostumbrado de otra manera: no es tu culpa, pero tampoco es algo que tenga que seguir así si ya no lo deseas. No te estoy pidiendo de escoger, ni quiero ponerme contra de nadie, y cualesquiera serán tus conclusiones recuerda que siempre tendrás todo mi amor, porque ya eres parte de mí y no puedo renunciar a nada de lo que me constituye. En fin, como te escribí en el objeto de este mail, sólo he intentado explicarte cual es mi miedo más grande, que a lo mejor es también EL único. Y como te decía ayer, enfádate, rebélate cuando algo no es lo que te apetece hacer: por favor adrián, aunque todo esto no esté en tu naturaleza, porque a lo largo podría hacerte daño. Quizás sea yo que como siempre la veo demasiado trágica, espero que sí. Bueno, hoy me siento fatal: es uno de esos días en que sólo me apetece quedar en la cama contigo. Te necesito más que nunca: estoy harta de sentirme tan cansada, porque mi cansancio no sólo es físico (eso lo aguantaría) sino que psicológico, porque estoy estresada, nerviosa y tensa por las tesis, mi madre y sus quejas, y toda la gente que opina sobre mis asuntos sin que yo le pida consejo. ¿Por qué a nadie parece bueno que yo me vaya a vivir contigo? pero no te preocupes: no me dejo influenciar, sólo me importa lo que pensamos y queremos nosotros. Además estoy cansada espiritualmente porque no tengo a mi lado el único remedio para todas mis aflicciones: tú, mi alma, mi amor, mi esperanza, mi vida, mi todo. Yo no dejaré nunca de asombrarme por la suerte que tuve en encontrarte y me muero por las ganas de hacer nuestro viaje, que seguro será maravilloso porque tú lo harás tal. Sabes, aunque parezca muy cursi, lo considero casi una luna de miel y como te decía ayer durante nuestra llamada tan adormilada éste será sólo el primero de nuestros viajes, porque tengo el firme deseo de visitar todas las capitales europeas y me encantaría hacerlo junto a ti y a todo lo que nacerá desde nosotros... bueno mi querido: estos sólo son pensamientos de una mente aburrida y sola, así que no los tomes en serio. Hasta pronto mi corazón. Te amo.

 

 


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