Mi querida Marina

escrita por Maryland Zoneblue dedicada a Marina

sábado 13 febrero 2016    3.03 corazones

 

Mi querido ángel de ojos verdes, desde que llegaste a mi vida le diste un vuelco completo, tu desorden, ruidos y caos se convirtió en mi mundo perfecto. Desde el primer momento me enamoré de ti, allí estabas tan delicada y vulnerable, me puse una meta, cuidarte cada día de mi vida. Tus lloros me quitaban el sueño, tu risa me enamoraba cada vez que la oía; me quedé horas eternas mirando tu cara, tu minúscula boca, tus manos con esos nudillos rechonchos, tu piel que emanaba ese olor a vida, a dulzor y a colonia de bebé.

He creado para ti un mundo a tu medida, donde vive Corazón púrpura, hadas de colores, piedras protectoras, dónde los seres con magia son tan reales como tú y yo. He llorado contigo, gritado y desesperado a veces, pero mi amor ha sido como un árbol que ha ido hundiendo las raíces profundamente, más y más.

Tú pensando embelesada, mirándote al espejo, viviendo en ese mundo de cristal que  resulta invisible a mis ojos, pero allí y aquí eres la guía, la dictadora y reina. El mundo se ha acoplado a tus caprichos, a tus necesidades  y a peticiones imposibles.

Te mueves entre dos mundos, y siento envidia de no poder acompañarte; sólo espero, no tan pacientemente como desearía, que desembarques junto a mi para que pases los momentos que me quedan mirándote, cantando contigo y riendo.

Ya no concibo mi vida sin ti, si tú faltases, sencillamente mi vida se evaporaría, no tendría propósito ni cometido.

Tal vez sea yo quién se tenga que marchar antes, me han dado el billete con demasiada premura; de verdad que no quiero irme, no, no y mil veces no. Pero eso no lo decido yo,  aunque batalle, grite y patalee, sólo ella es la que decide mi estancia o mi partida: es cruel, lo sé. Aunque estoy adelantando miedos, no me ha notificado que debo partir, tan sólo lo estoy temiendo. Se me hace demasiado doloroso pensar cómo estarás cuando ya no esté aquí, a quién llamarás nada más levantarte, quién te apoyará y guiará. No estaré aquí cuando lenguas oscuras frenen tu creatividad, intentando amoldarte a ese mundo gris; pero debes ser valiente, ya te dije una vez que si en alguna ocasión ya no estoy aquí, me notarás cerca, porque tú ves mundos invisibles, seres transparentes hechos de luz, y me verás cuando yo abandone mi piel, eso seguro.

Así que no te apenes, porque sea como sea seguiré junto a ti. No te hablaré pero me oirás; no me verás pero me sentirás, porque eres parte de mi, de mi mismo ser, estamos unidas y conectadas por una energía especial que nada podrá romper ni siquiera la muerte.

 

Te quiere, mama.

 

 


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