La sutil vida de tus piropos

escrita por Luna Nilosa dedicada a Juan

miércoles 7 febrero 2018    4.82 corazones

La primera media hora de nuestros encuentros escudriñabas con tu mirada mis pensamientos. Y también cada centímetro de mi cuerpo. Si me hubiera presentado ante tus ojos con gastados harapos, seguramente los habrías vistos bellos. Al principio, yo no reparaba en ello. Unos cuantos aeropuertos después, observé que cualquier cosa mía te parecía bonita y sobretodo "nueva". Cualquier tono en mis labios, cualquier curva de mi cabello, cualquier adorno. Aquellas veces, aproximarnos de nuevo se te antojaba todo un descubrimiento. Y así me lo describías.


Llegó a hacerme gracia ese derroche tuyo de galantería, ese hacer de mi una venus, que solo encontraba su punto curioso durante esos primeros minutos. Descubrí lo que significaba: ganas de verme. O esas palabras no pronunciadas a las que la distancia te resignaban.

Por eso, cuando nuestro final llamó a la puerta, sentí los golpes a través de tu silencio.


Tal vez la fuerza de la costumbre te hizo sucumbir en los matices cuando pisé por última vez tu tierra. Pero el adiós estaba tan cerca, que nuestro aeropuerto final me despertó del sueño de tus piropos. Del de tus ganas de verme. Cuando, tan natural y emocionada como la primera vez, te recogí para adentrarte en mi mundo.


Un universo al que él ya no querías pertenecer y del que te marchaste pocas horas después. Sin más vestiduras que un semblante pretérito y una mirada huidiza que, esa vez, fui yo quien la consiguió inmortalizar.

 


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