La quinta pata

escrita por FELINA dedicada a al hombre que comparte mi vida

miércoles 29 enero 2014    2.63 corazones

Wilfredo: El resultado de todas mis especulaciones sobre tu vida es esta carta. No te puedo explicar los grados de fiebre que acumulé y la energía derramada en pos de entenderte. Fueron unos cuantos años los que destiné a esta investigación y aquí estoy, en pie de guerra, para olvidarte.

El olvido tiene cara de hereje y la memoria de santa, pero como soy demasiado humana he resuelto olvidarte de a ratos, en la medida de lo posible, y tomar una decisión.

Tu ropa desparramada por el suelo sin ánimo de doblez me convence de lo bueno que sería olvidarte.

Tu parsimonia frente al televisor todavía me resulta un detonante para volver a la soltería.

Pero mis teorías de alejamiento y olvido tienen, todas, un mismo palo en la rueda: recordarte trepado a aquel árbol añoso para rescatar a Rambo, aquel gatito escuálido que salvamos de morir de frío en el invierno del 90. Volver a verte, tantas veces como a la memoria se le antoja, bajando del árbol con la preocupación del niño que nunca te abandonó, preguntándome ¿Qué hacemos? ¿Qué te parece, mi amor?

Wilfredo, seré breve y franca: hay semillas que se siembran un día justo cuando la tierra ofrece recompensa. Hoy, creció tu árbol en mi corazón y por más que lo pode, no abandonará su raíz. Y el tuyo no es un árbol cualquiera: tiene un gato robusto, rozagante, agradecido.

Entre olvidarte y quedarme en vos, me quedo, como el gato. Si querés, subí a rescatarme.

                                                  Felina

 


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