Eternamente tuyo

escrita por John Goldsmith dedicada a Becky

lunes 30 enero 2012    4.29 corazones

Porque tú lo eres todo para mí, sin ti nada tendría sentido.

Acabo de recordar aquel momento en que tu mirada y la mía se cruzaron por vez primera. El tiempo se detuvo.

¿Cómo olvidar aquel ángel terrenal cuyo rostro reunía belleza y dulzura? Jamás, jamás caerá en el olvido aquella hermosísima sonrisa rebosante de ternura. Fueron tus labios, al fundirse con los míos los que provocaron que empezase a correr por mis venas el dulce veneno que supone tu amor. Tus brazos, suaves cadenas, me convirtieron en reo, que es prisionero en tu corazón, donde cumpliré mi sentencia: amarte por siempre jamás.

Te añoro desde antes de mi partida, en el momento en que pronunciaste con tu dulce voz aquel melancólico "¿ya tienes que marcharte?" ya estaba echándote de menos. Mientras sentía el latir de tu corazón y tu respiración sobre mi pecho en aquel abrazo de despedida una intensa sensación de pesadumbre se adueñaba de mi ser por tener que separarme de tí. Recuerda que la distancia nunca será capaz de eliminar el profundo recuerdo que dejaste en mi mente.

La soledad imperante en mi habitación hace que las horas sean eternas, invadiendo tu recuerdo el vacío que se produce en mi interior. El viento parece no dejar de susurrarme tu nombre, a veces tu perfume me embriaga como un benévolo espectro. No dejo de pensar en tí, eres lo primero en lo que pienso al despertarme y lo último al acostarme. Eres la dueña y señora de mis sueños, en los que tu y yo nos fundimos en un apasionado abrazo del que nada ni nadie pordrá separarnos por siempre jamás. Quizá estoy descendiendo a la locura, no me interesa, ya sé que estoy loco, loco por tí, mi vida.

¿Qué me depara el futuro? no quiero saberlo. Solamente sé que si tú no estás en él, mi vida carece de sentido al faltarle el eje en torno al que girar. Si en este mundo frío y áspero, que tu puro corazón, tu sonrisa, tu belleza, tu bondad y tu alegría hace resplandecer, no me interesará vivir.

Eternamente tuyo, mi ángel.

 


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