Dos puntos

escrita por Avedriana dedicada a Miguel

jueves 30 enero 2014    2.75 corazones

Miguel dos puntos esta es una carta otro punto una vez un fotógrafo le tomó una foto a mi papá mientras él le tomaba una foto a mi carita linda de niña coma así que se me ha ocurrido escribirte esta carta (que muy probablemente no te daré (como siempre) y quemaré) mientras te veo escribir punto aparte

¿Por qué escribes Miguel? Te envidio (creo que punto) debe ser maravillosa esa urgencia (que se te sale por los ojos) de sentarte coma abrir tu agenda y garabatear arañitas negras con un aire tan importante punto seguido yo solo puedo escribir cuando estoy triste o cuando (como ahora) estoy aburrida y me divierto con mi propia torpeza y mis ocurrencias.

Una vez me dijiste que aburrirse no es bueno porque significa que hemos dejado de pensar, desde entonces me preocupa aburrirme. Tengo muchas cosas en que pensar, muchas en las que tu, Miguelito, no piensas por  tarado, pues la inteligencia debe servir para todo.

Estoy preocupada Migue, te estás metiendo en cosas de las que tal vez no puedas salir. Algo me dice (y puedes llamarlo intuición, percepción inconsciente o como te dé la gana) que hay algo que está mal. Todo el mundo está como loco y a Manuel no lo veo desde hace rato. Hasta Cata esta fumando como puta presa (palabras de ella) y tanto que nos recriminaba nuestra poca voluntad para dejarlo.

Curioso pero tú que eres el que está mas...... tranquilo (casi pongo normal) eres el que más me preocupa. Si, ya sé, no me preocupo.

Continuo esta carta mientras te veo mirar el cielo buscando en la noche (me imagino) una palabra que te guste, te he descubierto varias veces buscando cosas así en la noche. Tu escribes (creo) para un público, yo escribo para mí. Me gusta ver como camina mi pensamiento, ver estos garabaticos que pretenden (que tontos) atraparlo. No sé de juegos con la gramática, pero me gustan mucho los paréntesis (como este por ejemplo) desde que descubrí que sugerían varios niveles de pensamiento en un mismo momento.

Pero no escribo nada concreto, no sé expresar cosas, ni quiero hacerlo aquí. Sería tonto decirte por ejemplo que te amo. No pasó nada, estupideces así las dice cualquiera a cada rato. No pienso que en estos dibujitos negros se encuentro lo que pienso (eso tiene cara de paradoja ¿O de ironía?) pero de todas formas estoy aquí escribiendo sobre Miguel que escribe sobre quien sabe que.

Sacas un cigarro negro y lo enciendes. A veces tu imagen se me hace tan típicamente intelectual que llegas a fastidiarme como un estereotipo gastado. La forma en que vistes, tus gestos, tus palabras, los mamotretos (porque no son libros) que cargas. Pero hay algo en ti que es diferente, a veces me asusta y a veces me atrae. Lo noto a veces como cuando en una conversación te quedas callado de una forma que obliga a los demás a darte la razón, o cuando me miras y simplemente sonríes y ya, y no sé qué pasó pero sé que pasó algo. Empiezo a creer que La Bestia no es solo un poema. Te estás levantando y si escribo ¡Miguel! así lo escriba entre signos de admiración no vas a escucharme. Recoges los mamotretos y tengo que parar de escribir y llamarte antes de que sea demasiado tarde y tenga que buscarte.

 

A propósito dos puntos te amo


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