Carta sin respuesta

escrita por María Ester Arancegui dedicada a a Ramón

viernes 3 febrero 2017    1.00 corazones

Querido Ramón,

Lamento mucho que hayas muerto. No es que no estemos en edad, no es que la historia de nuestras vidas no nos haya dejado inmensas huellas que tanto pesan...Pero es el modo en el que me enteré- el semanario del lunes, en uno de los tantos fúnebres.Es la falta de tenerte en el cotidiano que hace que el aviso te transforme en algo concreto y cruel.

Quiero escribir esta carta sin respuesta para declararte que hemos hecho todo muy mal. Nuestra historia hubiera sido tan feliz, tan llena de energía para ambos. Ahora los hijos de ambos han hecho ya sus vidas y están muy lejos los arduos comentarios en la época en la que éramos jovenes maduros para disfrutar de ese encuentro que nos mantuvo después separados y a la vez  siempre unidos en pensamiento y sentir.

Hemos hecho muy mal. Nadie sabe del transitar interno de los otros, la necesidad de la imágen de quien uno ama ...de noche, la ensoñación de un posible encuentro.

Nosotros nos hemos cruzado durante todos estos años y hemos quedado siempre prendidos de la mirada del otro, porque la mirada no tiene edad, y el amor nos convierte instantáneamente en niños.

He decidido que voy a llevar duelo para que mis nietos me pregunten qué es eso de usar color negro, porque ahora ya quiero contar y si nó nadie  me va a dar el pésame.

Soy una señora formal, que ha vivido para la familia, la casa y el qué dirán.Pero te repito, mi Ramón, que hemos hecho todo mal.

No será de mal gusto que te lleve flores, alguien me pondrá la oreja y me llevará.

Siempre tuya y ya sin palabras,

María Ester


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