¡BENDITA INOCENCIA!

escrita por SEÑOR DE ZARCO dedicada a UN AMOR PROHIBIDO

viernes 27 enero 2017    2.66 corazones

                                                                                                                                                       27 de Enero de 2017

Mi dulce y tierna pasión:

Con el paso agónico del tiempo, adiviné bajo el musgo marchito de aquellas rocas, mi adolescencencia y  tu truculento y tormentoso hallazgo. La pasión me empujaba irremisiblemente hacia ti, meciéndome en la comisura de tus dulces labios. ¡Yo tan niño entonces! y tu empeñada en hacerme todo un hombre de provecho.

Siempre me dijiste con voz pausada y una caricia falseada que de aquella forma se amaba a todas las mujeres menos a ti. Me bastó mirarte un instante para quererte una vida entera.

Por entonces mi pueril inocencia no me permitía entender algo tan sencillo. Sucesivamente fuimos intercambiando, entre otros, placer por pasión.

A medida que yo superaba el proceso de aprendizaje, tu te  ibas alejando despacito, irreverente, sin volver la vista. En tanto yo, iba borrando con mis pies las huellas que los tuyos iban tatuando en el suelo. Cada vez apuré más el paso pero jamás logré darte alcance. Entonces intuí que llevabas cada una de mis lágrimas anclada en lo más hondo del corazón.

Con el paso del tiempo y a fuerza de no verte, me di cuenta que te fuiste para siempre de mi vida y contigo se me fué también la inocencia y un trozo de mi maltrecho corazón. Desde entonces, no pude entregarme por completo a nadie, porque jamás volví a ser dueño de mi mismo, no pude olvidarte nunca porque siempre serás parte innegable de mi existencia.

Desde entonces, ¡tan hombre y tan niño al mismo tiempo!.

Allí donde te encuentres, quiero que sepas que te acompañará siempre mi aliento trémulo acariciando y haciendo crepitar tu piel, contigo se esfumó la bendita inocencia de aquel muchacho obstinado que un día fuí y conmigo, permanecerá tu cálido recuerdo que a diario me castiga dulcemente.

¡Cariño mio!, ¡que difícil fue hacerte caso!, como me duele este amor al recordar un tiempo feliz o tal vez, la esperanza de un porvenir compartido; por tanto, ama tu si puedes, ama por mi y no olvides que un día encontraste en los brazos de un adolescente, tal vez más de lo que buscabas y yo igualmente, mucho más de lo que nunca pretendiera obtener. A pesar del tiempo y la distancia, en mis brazos conservarás siempre un  par de alas y yo, en tu mirada, un balcón ciego. Deja que en el futuro hablen los besos de antaño, mientras nosotros, permanezcamos eternamente callados.

 ¡Siempre tuyo!

                                                                                                    SEÑOR DE ZARCO

 


En esta web utilizamos cookies, tanto propias como de empresas colaboradoras, para obtener datos estadísticos de la navegación de los usuarios, lo que nos permite mejorar la información y la publicidad que te mostramos y adaptarla a tus hábitos de navegación. Si continúas navegando, entenderemos que aceptas su uso. Más información