Anhelado Ruiseñor:

escrita por AIFOS ERRASAN dedicada a A una añorada ausencia

martes 10 febrero 2015    0.50 corazones

Anhelado Ruiseñor: Estoy apoyado en el hermoso Álamo, que te vio crecer. De niños solíamos entretenernos, jugando en las inmensas extensiones del bosque. Este olor perturbador, pero agradable a su vez, me detiene frente a él, para conquistarme de nuevo, con su preciosa envoltura. Esta rodeado por inigualables camaradas, en la solemne eternidad. El lago que rodea su perfección, aún conserva el reflejo de tu sonrisa. En el reposa la misma luz, la cual recogías en tus manos, para adorarme. Palpo, melancólico… tu recuerdo, sin poder evitar estremecerme de ausencia, al comprobar mi latente soledad. Tu imagen quedo por siempre grabada, en este enigmático lugar, donde vivimos eternos instantes de alegría, renaciendo ante el paso del tiempo, compartiendo media vida en secreto, ante las sombras inagotables de nuestra desdicha. Eras tan solo una niña...Cuando volaste de mis brazos, hacia otro destino desconocido. Te perdí para siempre, entre suspiros y soledades, tan solo…por amarte cautivo, de una manera sobrehumana, desmedida. Dándote, mi corazón en vida. Mi eterna melancolía, se desvaneció, en el último abrazo, de tu despedida. Jamás dejare atrás nuestro recuerdo, aquel momento, en el cual, nuestros mundos se detuvieron, en un mismo atardecer. Fue entonces, cuando comprendí, que jamás dejaría de quererte, de extrañarte sin medida. Me devolviste la fuerza, las ganas de vivir, de sentir y volar hasta otra dimensión prohibida. Nos separaban demasiadas circunstancias adversas, difusas, las cuales…nunca lograron separarnos, solo consiguieron hacernos más fuertes. Un único sentimiento unido para la eternidad. Tu sonrisa, tan niña e inocente, será siempre mi referente para sobrevivir. Con tu recuerdo, volare en soledad, hasta encontrar tu nido. Esa carencia inocente, me estremece, en mi infierno de oscuridad. He llenado este lago, con lágrimas repletas de dolor, ante tu ausencia. Estábamos repletos de sueños, de fantasías colmadas de pureza, de riqueza, sumidas en el silencio. Tan lejos…permanecemos, pero a su vez, te siento muy cerca de mi alma… Ya nada podrá separar, la seña de identidad, del inevitable destino. Que Dios me perdoné por quererte, por no poder olvidarte, desgarrándome de dolor, frente al hermoso paraje, que nos vio nacer. Volábamos unidos, en un mismo cielo. Flotábamos unidos, mientras las estrellas, nos rodeaban en silencio. Escoltando la intensa felicidad, que desprendía, nuestra luminosidad latente. Nada nos importaba, en aquellas tardes primaverales. Tan solo…vivíamos con intensidad, cualquier rallo de luz, que pudiera cristalizar eternamente nuestro sendero. Aturdido por el dolor, sigo esperando tu regreso. Pues muerta estas en vida, por no tener contigo, el calor de mi corazón. Vuelvo hasta este lugar, con la esperanza de poder hallarte. Con la extrema angustia, de no saber cómo sobrevivirás, esta absurda condena, la cual nos sume, en una espiral de desesperación. Hermoso gorrión enigmático. Linda melodía en el silencio. Intenso sentimiento paralizante. Adorable tormento. Tenías una belleza…tan pura e inocente, una inmensa delicadeza, con la cual me enamoraste, nada más verte. Esa piel tersa, como pétalos aterciopelados, acariciando mis ojos suavemente, fueron sin duda, el verdadero motivo, por el cual, hoy vengo a verte. Aifos Errasan


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