ALLÁ DONDE ESTÉS

escrita por Oculta Entre Páginas dedicada a el que iba a ser mi marido

viernes 12 febrero 2016    2.90 corazones

Querido mío:

Si bien es cierto que lo de Querido es verdad, no es suficiente para expresar el amor que he sentido y sentiré por ti.

No he tenido tiempo suficiente para demostrarte lo mucho que te necesito. Así que no sé qué va a pasar a partir de ahora. No sé qué va a ser de mí.

En este preciso momento, lo único que deseo es abrazarte y no soltarte por nada del mundo para no dejarte ir como hice aquel día.

A partir de hoy, miraré al cielo para ver si observo una mínima señal de que me ves y no me has abandonado. Quiero que me acompañes aunque no pueda verte, quiero que sonrías cuando me veas sonreír, quiero que me cuides desde donde estés. Porque nos prometimos que no nos perderíamos pasara lo que pasase.

Dudo encontrar a alguien como tú en mi vida. Tu huella quedará grabada en mi corazón al igual que una cicatriz imborrable.

Todas las noches, antes de cerrar los ojos, susurraré un te quiero que, espero, sea lo suficientemente fuerte en sentimiento como para que lo oigas o, al menos, lo sientas. Y puede que todavía no te haya enseñado a bailar ni hayamos tenido tiempo de bailar nuestras canciones cual película hecha en mi imaginación. Pero bailaré con el aire cuando esté a solas para que te unas cuando quieras. Mis brazos siempre estarán abiertos a ti estés donde estés.

Cada año, al caer el aniversario de tu muerte, iré a dejarte flores frente a tu lápida donde quedará escrito: «Aquí yace la mejor persona del mundo», y no permitiré que muera ni un solo pétalo. Leeré tu nombre por última vez y derramaré una lágrima sobre la piedra de tu tumba sobre la que quedará la marca de la gota caída de mis ojos.

Espero que el globo en el que te envío esta carta llegue sano y salvo allá arriba. Espero que, al menos, estas palabras puedan expresar con suficiente claridad lo que no te dije aquel día en el que te fuiste.

Vista del color que vista, por dentro estaré permanentemente de luto.

Contigo he descubierto que sí existe la magia. Ojalá pudiera cambiarme por ti, pues tu existencia para mí es motivo suficiente y la protegería tanto como me fuera posible. Y ahora no puedo hacer nada más. Pues mis palabras son simplemente eso, palabras. Y ante la impotencia de no poder haberte protegido es como si yo también muriese por dentro. Tampoco he podido devolverte ni una pequeña parte de lo que me has dado. Y eso me destroza todavía más.

Solo espero que esto haya sido una muestra de que mi amor nunca fue falso, de que mi amor va a sobrepasar los límites y las fronteras que haya entre el Cielo y la tierra.

Espero que descanses en paz cuando leas lo que no tuve tiempo de demostrarte.

Espero que sepas que nunca olvidaré a la maravillosa persona que dio un paso fugaz por mi vida.

El Cielo va a recibir al mejor de sus ángeles.

 

Te ama y te quiere,

Tu cómplice, mejor amiga y futura esposa.


En esta web utilizamos cookies, tanto propias como de empresas colaboradoras, para obtener datos estadísticos de la navegación de los usuarios, lo que nos permite mejorar la información y la publicidad que te mostramos y adaptarla a tus hábitos de navegación. Si continúas navegando, entenderemos que aceptas su uso. Más información