A mi mal amor...

escrita por Diecinueve de Agosto dedicada a Ex esposo

jueves 26 enero 2017    2.74 corazones

Desde mi evocación, iniciando un nuevo año.

 

Amor… (porque aún hoy puedo llamarte amor), mi mal amor.

 

Hoy te escribo: no con la asiduidad de hace más de treinta años sino con la acometida inexorable de estar dando ya, una más, a las últimas diez vueltas al sol que transitamos, desde que dejamos de estar juntos.

¿Recuerdas el mágico origamí que al desplegarlo, dejaba ver tu letra temerosa escrita en la penumbra de la entrada de tu casa, en un papel salpicado de pequeñas gotas de lluvia y que pasaste hurtadamente por debajo de mi puerta, esa madrugada,  la primera vez?

Creo que sí, que lo recuerdas.

No te imagino bebiendo agua del pozo de Letos ni saboreando gustoso la carnosidad exquisita de una flor de loto. Sé que no puedo habitar los espacios de tu amnesia inconstante, porque aún no te atreves a forjar la llave del encierro que me aloje en ella y me exilie en sus confines para siempre.

No te atreves. No te permites parir otra memoria recreándola de cosas nuevas. No me destierras de ese mundo que construimos juntos y a medias.

No me dejas comer las semillas de granada cuando entro por instantes al averno de tu olvido.

Y a boca seca, cuando en busca de paz también me buscas, te bebes de mi boca la ambrosía de Amaltea que me mantiene eternizada en tus recuerdos.

No quiero ser más Penélope. Ni esperar que nueve nuevas vueltas al sol transcurran, para que decidas volver y quedarte para siempre, mientras batallas otras conquistas,  o eres Orfeo, quien con nueva lira va componiendo melodías de esperanza, robándote cada una de mis musas,  en este ir y venir que nos atraviesa constante.

Nada de lo que hagas me haría daño y tanto haces y me esclavizas… Ambigüedad absurda desde cada una de nuestras orillas, que gesta huracanes en el lecho acuoso y desata vendavales escapados de tu bolso, uno cada vez, cuando te aproximas a mi ribera y atracas los segundos de tu vuelta.

Y aunque me despene tu fortuito regreso en el devenir de una tarde urgente en tus relojes, a este mal amor que nos reúne, debo dejar ir aunque te ame.

No quiero destejerte cada noche y en el telar de mis días, convertirte en un tapiz inacabable de viejos y añorados paisajes, ni pensar en tu nombre cuando abro mis ojos cada amanecer, ni quiero que seas el Odiseo, que aparece, cuando alguien se acerca a mí tan solo para amarme.

Dejémonos ir de la memoria, del corazón, de la vida… Que no sea haga mito y leyenda el habernos amado.

P.D.: Como sueles decirme, "quizás en otra vida", nos hagamos realidad, en ésta no.

Diecinueve de Agosto

 

 


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